MONZA - El GP de México nos regaló un fin de semana de un sabor decididamente picante: un mundial más vivo que nunca, con la lucha entre Lando, Oscar y Max que sigue incendiando la pista. Pero, como saben, no me gusta contarles la crónica de la carrera — esa ya la conocen. Hoy quiero llevarlos a otro lugar: al mundo de las mujeres en el motorsport.
¡Ah sí, amigos míos! Vengo de un fin de semana súper vivido en el Templo de la Velocidad, el inmortal Autódromo Nacional de Monza. Entre un chisme y otro con los habituales compañeros de boxes (y de cotilleos), nos pusimos a discutir un tema que me importa mucho: ¿cuándo volveremos a ver a una mujer en la F1? La última, para quien tenga la memoria un poco oxidada por los decibelios de los motores, fue Susie Wolff. Escocesa, elegante y determinada, participó en los entrenamientos libres del viernes entre 2014 y 2015 con Williams, volviendo a escribir el nombre de una mujer en los registros oficiales de la F1 después de 22 largos años. Hoy, Susie es la Directora Ejecutiva de la F1 Academy, el programa de la Formula 1 que busca formar a jóvenes talentos femeninos en el mundo de los monoplazas.
Entre ellas destacan Maya Weug, la primera mujer en la Ferrari Driver Academy (gestionada por Giovanni Minardi, a quien ya entrevistamos en este canal), Aurelia Nobels, que también formará parte de la FDA en 2025, y Abbi Pulling, la cara británica de la Alpine Academy. Tres nombres, tres historias, un objetivo común: llevar el talento femenino a donde hasta ahora solo los hombres han cruzado la línea de meta.
¿Y Monza? Bueno, allí tampoco faltaron las protagonistas. La F1 Academy centró los reflectores en más de diez jóvenes a los volantes de monoplazas potentes, casi de Fórmula 2 en tamaño y dificultad. Entre ellas, la danesa Alba Larsen, una mezcla de clase y velocidad que está arrasando en las redes sociales y que, oigan, oigan, en 2026 entrará en el programa Ferrari Academy. Y luego Bianca Bustamante, la filipina con un pie pesado y una personalidad en redes sociales como un huracán: ex McLaren, aún en busca de resultados de primer nivel, pero con un seguimiento mediático que viaja más rápido que sus tiempos por vuelta.
Este es precisamente el punto: mujeres en el motorsport, sí, pero por talento, no por marketing. Porque la pista no concede descuentos y la diferencia no la marca el género, sino la velocidad. El camino es largo, sin duda, pero la dirección es finalmente la correcta: estructurada, seria y concreta.
¿Próxima parada? Brasil, entre samba, adrenalina y mucho, mucho acelerador. Nos vemos allí — y recuerden: en caso de duda… ¡siempre el pie a fondo